martes, octubre 24, 2006

PIC DE CAMPBIEIL (3.173 m.) 3/3 Al comenzar el descenso veo subir un grupo de cuatro peleandose con el cascajo. Voy bajando despacio ya que a cada paso que doy desplazo una tonelada de piedras que caprichosamente se acercan al grupo. Bonjour, ça va? Con cuatro zancadas alcanzo el collado donde aprovecho, ya que no hay viento, para tomar el sol y relajarme. Desde este punto veo todo el camino que me falta por recorrer y recuerdo la advertencia que leí, no sé donde, de alguien que a partir de este punto erró el camino y tuvo problemas para recuperarlo. Tengo que descender teniendo siempre a mi derecha el torrente que baja de los neveros de la cara norte del Campbieil. El camino es ahora más concurrido. Me cruzo con gente justo en el sitio más empinado. Jadeantes, me preguntan por el nombre de las montañas que nos rodean. Mientras voy bajando veo , a lo lejos, un bloque de granito con la parte superior completamente plana. Allí me dirijo con el firme propósito de descansar y aprovechar para comer unas almendras que me quedan. El silencio, solo el tenue murmullo del torrente rompe la quietud del lugar, un sol radiante y una temperatura muy agradable son los ingredientes que me arrullan y consiguen que casi me duerma, pero pronto me despierta un nuevo Bonjour! Cargo de nuevo con la mochila y reanudo el camino que a partir de aquí se hace más duro. Se trata, como en la subida, de atravesar todo el Lac de Cap de Long por un camino que zigzaguea, sube y baja y vuelve a subir. A mitad de trayecto ya se empieza a ver la presa y eso da ánimos para seguir a causa de la proximidad del parking. Me cruzo aún con una familia que me preguntan a donde lleva este camino. Hay gente que no le teme a nada. Cuando llego, el parking está completo, las terrazas de los chiringuitos atiborradas de turistas tostándose al sol. Aprovecho la facilidad para tomarme una merecida cerveza. Son las 3 de la tarde. He tardado 8 horas entre subir y bajar. Estoy cansado pero muy satisfecho. Au revoir!

PIC DE CAMPBIEIL (3.173 m.) 2/3 El viento que sopla en la cumbre acentúa la sensación de frío y obliga a protegerme. Aquí tampoco hay nadie, lo que hace que sienta buenas vibraciones. La cima está rematada por un gran hito de piedras (cairn) ofreciendo unas vistas espectaculares y aéreas. Unas canales vertiginosas caen más de 1.300 metros sobre la estación de esquí de Piau-Engaly y hacen que me tiemblen las piernas solo de pensar como sería bajar por ahí. Empiezo a acribillar el panorama con mi cámara fotográfica. Hacia el Sur aparecen las cumbres del Circo de Barrosa con los picos de La Munia, Heid, Troumouse, Robiñera, Sierra Morena... Hacia el Oeste el colosal macizo de las Tres Sorores, con Soum de Ramond o Pico de Añisclo, Monte Perdido y Cilindro de Marboré. Siguiendo el rosario de cumbres por encima de los 3.000 metros, el Pico y la Torre de Marboré, los tres Picos de la Cascada, el Casco de Marboré, la Brecha de Roland, el Taillon y los dos Gabietous señoreando el valle de Gavarnie. Hacia el Norte aparecen los Picos Maou, Badet y Long, montañas que parecen oxidadas y que dominan la Hourquette y el Gourg de Cap de Long. En la lejanía observo el macizo de Vignemale y el bellísimo glaciar suspendido de Ossoue. Más cerca y muy por encima del lago de Cap de Long me entretengo con la magnífica vista de los picos Trois Conseillers, Turon, Neouvielle y Ramoun y hacia el Este la cresta cimera desciende afilada hacia los picos de Estaragne y Mechant. Al cabo de un rato de estar en la cumbre llega un montañero francés, también solo, con quien intercambio unas palabras y nos hacemos una foto. Siento mucho frío y me preparo para el descenso.

lunes, octubre 23, 2006


PIC DE CAMPBIEIL (3.173 m.) 1/3 Tras haber ascendido al Pic de Neouvielle en Junio de 2005 me propuse conocer un poco más la zona de la Vallée d'Aure en el Parc National des Pyrénées. La vía más rápida para acceder a este valle desde España es a través del Túnel de Bielsa. Una vez atravesado el túnel, seguimos la carretera hasta llegar a un pueblo llamado Fabian. A nuestra izquierda arranca una carretera de montaña que nos conduce, sin posibilidad de pérdida, hacia los lagos de Aubert, Aumar, Oredon y Cap de Long en la Reserva Natural de Neouvielle. Esta es una zona muy concurrida por los franceses en epoca estival. El Pic de Campbieil es una montaña de grandes proporciones y que, como todos los picos de 3000 metros, requiere esfuerzo físico y ligereza de ánimo. No puede considerarse una ascensión difícil pero hay que salvar un considerable desnivel y moverse con soltura por terreno de alta montaña, además el camino de regreso puede resultar un poco largo. Salgo de casa el 10 de Agosto de 2006 con el propósito de vivaquear en las inmediaciones de la presa del Lac de Cap de Long. El pronóstico metereológico es bueno para los tres días siguientes. Conforme voy llegando al valle voy cambiando de opinión y pruebo suerte en el Refugio Chalet du Lac d' Oredón. Al estar en pleno Agosto pienso que no encontraré sitio pero por fortuna pueden acomodarme con facilidad. Este refugio, como su nombre indica, está situado muy cerca del Lac d'Oredon. En verano hay una barrera que regula el paso de vehículos por la carretera que accede a los lagos Aumar y Aubert. En esta epoca es obligatorio dejar el coche en un parking de pago y continuar a pie o bien utilizar un servicio público de transporte. Un ramal de esta carretera acerca al refugio. El trato es muy cordial y la cena sabrosa y abundante. Las habitaciones son de 8/10 plazas en literas con mantas y almohadas. Los baños, con agua caliente, estan en el pasillo. Los precios son similares a todos los refugios de ambos lados de los Pirineos. Alojamiento, media pensión con una botella pequeña de vino tinto y una cerveza me cuesta 31 euros. Hacen un pequeño descuento a federados.
A las seis de la mañana del día siguiente suena el despertador y pronto me reuno con otras personas en el comedor para el copioso desayuno. Al cabo de una hora abandono el coche en el parking de la monstruosa presa del Lac de Cap de Long en la cota 2.161 metros. El itinerario empieza atravesando una avalancha de piedras enormes que cayó sobre una zona en la que, no hace mucho tiempo, se podía aparcar y pronto se convierte en camino balizado. En este tramo intercambio un saludo con cuatro personas que se dirigen al Pic Long. Tras varias subidas y bajadas llego a la cabecera del lago dominado por las moles graníticas de los picos Ramoun, Neouvielle, Tres Conseillers y Turon de Neouvielle. He caminado casi una hora y no he ganado desnivel. Una vez llegados a esta zona el camino atraviesa una zona incómoda de bloques en la cota 2.179 metros. Ahora toca seguir el camino, más o menos visible, que conduce a un tramo de roca en la que es preciso ayudarse con las manos para progresar. Se trata de superar un escalón que te deposita en una cubeta glacial donde descubro un pequeño lago cubierto de flores que recuerdan el algodón. Tras pasar cerca de un pequeño lago llamado Gourg de Cap de Long, me sitúo ahora en la cota 2.591 metros. Siguiendo los hitos voy superando resaltes rocosos y me voy acercando a un collado llamado Hourquette de Cap de Long, por debajo de las pendientes de roca triturada de los picos Long, Badet y Maou. El collado se encuentra a una altitud de 2.902 metros. En este inhóspito lugar existen varios vivacs de fortuna. He perdido de vista a las cuatro personas que van al Pic Long y no veo a nadie por ninguna parte. Tengo la impresión de estar en otro planeta. El terreno que piso está formado por piedras trituradas de color ocre y donde no puedo ver ni una brizna de hierba. Parece la luna. Ante mí veo la huella de paso por donde tendré que subir hasta llegar a un collado por encima de los 3.000 metros. El ascenso por la cascajera es penoso. Dos pasos adelante, uno atrás. En poco tiempo alcanzo la antecima a 3.157 metros desde donde veo la cresta que me conducirá a la cumbre. Recorrer esta cresta no presenta ninguna dificultad, sin embargo con nieve se deben formar colosales cornisas. A los pocos minutos de seguir la cresta cimera desemboco en la cumbre del Pic de Campbieil a 3.173 metros. He empleado 3,30 horas en subir desde el parking y me digo a mi mismo que no está mal.

viernes, octubre 13, 2006

TUC DE MOLIERES (3.010 m.) 5/5 Tras un buen rato en la cima sin que nadie ni nada llegue a turbar la plenitud que siento, pienso ya en el momento que tendré que acometer el descenso hasta La Besurta. Recuerdo que alguien dijo que toda ascensión acaba cuando has llegado abajo. Y así lo hago. Encuentro muy raro que estando en pleno mes de Agosto y con el buen día que hace que, no me haya encontrado a nadie ni haya visto a nadie ascender a esta bella montaña, pero agradezco que así sea. La primera regla de seguridad para hacer montaña es no ir nunca solo. Lo sé perfectamente, pero la satisfacción que se experimenta al conseguir tu objetivo, el placer de decidir por tí mismo cuando parar o por donde ir solamente puedes sentirlo cuando vas solo. Para el descenso, en vez de pasar por el mismo sitio de subida, me dirijo hacia el collado que separa el Pic de Molieres del Pico de Salenques y pasando por debajo del Pico de Barrancs voy llegando a los Estanys de l'Escaleta, que a esta hora del día tienen otro color y donde veo agonizar un ventisquero. Cuando enfilo la Balleta de l'Escaleta empiezo a ver un grupo de gente que va subiendo. Al cruzarme con ellos me preguntan por lo que falta para llegar a los laguitos ya que van a comer allí con la familia. Desde un punto elevado puedo maravillarme del Pla d¡Aigualluts en todo su esplendor. En el llano se divisan grupos de gente tomando el sol disfrutando del lugar y del aire puro. Se ven tiendas de campaña de distintos colores plantadas en los pastos. Mucha gente en bañador, algunos hasta se atreven a mojarse en el torrente, que allí forma meandros. Parejitas de enamorados retozan sobre mantas extendidas sobre la hierba. Grupos de niños corretean y gritan. Todo muy bucólico. Voy siguiendo el claro camino que tras pasar junto a la cascada de Aigualluts me acercará al Forau, donde cientos de personas se apiñan para gozar del espectáculo. Tras saludar a diestro y siniestro llego a La Besurta donde cogeré el autobús de vuelta a Benasque. Mientras espero la llegada del transporte aprovecho para tomarme una cerveza que me sabe a gloria. He tardado más de 10 horas entre ida y vuelta, estoy cansado pero satisfecho de la ascensión.

martes, octubre 10, 2006

TUC DE MOLIERES (3.010 m.) 4/5 Poco a poco, paso a paso fui entrando en un mar de rocas pulidas por el avance de antiguos glaciares que sin duda limaron las asperezas del granito y la caliza. Allí se puede comprobar la fuerza y la presión del hielo milenario que ha ido desgastando sin solución la superficie rocosa hasta dejarla tal y como la vemos ahora y constatar cómo los glaciares perpetuos están desapareciendo de estas montañas. El paisaje es realmente estremecedor, en cualquier momento podría aparecer la proa de un barco fantasma que cruzara estas inmensidades desoladas. La ascensión continúa sin sobresaltos y ya en breve tiempo el tamaño de los bloques obliga a usar las manos para progresar sin dificultad. Aquí ya no hay hitos y si los hay son difíciles de distinguir entre el terrible caos que me envuelve. Y así, un paso tras otro, me hallo en la cima donde saboreo el panorama, y qué panorama. Desde la cumbre, rematada por una torreta de rocas y por una cruz de hierro, puedo divisar todo el macizo de los Montes Malditos. Veo ante mí el Pico Russell, el Margalida, el Tempestades y su tétrica brecha, la Espalda y el Pico de Aneto con su patético glaciar, los Maladetas y los Portillones, detrás y un poco más abajo, distingo los Picos de Salvaguardia y de la Mina. Lejanos reconozco el Midi de Bigorre y el colosal macizo de Posets. Frente a mí se eleva, contorneándose como el lomo de una serpiente, la prestigiosa Cresta de Salenques. Si me doy la vuelta, mirando hacia el este y con fuerte sensación aérea se ven el valle de Molieres con sus estanhots (pequeños lagos) y un puntito de color vivo, el refugio metálico desde donde salí volando. Al fondo del valle puede apreciarse la boca sur del Túnel de Viella y un reguero de montañas que me apresuro a distinguir, gozando de mi soledad: Pico Montarto, Besiverris, Punta Alta, Colomers, Maubermé , Mont Valier y más lejos aún el macizo de la Pica d'Estats. Hacia la izquierda la cresta baja hasta el Coll de Molieres para seguir hacia Cap deth Horo, Turó de Tres Puntes y La Forcanada y hacia la derecha el Pico de Salenques y el Feixant de la Tallada. Cuantos placeres por tan módico precio. Decía el Conde Russell que el Molieres tendría que ser el pico por excelencia de los montañeros tímidos o delicados y que hasta un asno subiría con tal que tuviera un poco de amor propio.

lunes, octubre 09, 2006

TUC DE MOLIERES (3.010 M.) 3/5


Inmerso en mis pensamientos empecé a notar en las piernas la inclinación del terreno por el que me movía. Pude ver frente a mí unos resaltes rocosos que tendría que superar y que el camino ya dejaba de ser apacible para entrar en terreno de alta montaña. Seguí los hitos, no abundantes pero suficientes, que me acercaron a unos gigantescos escalones por los que transcurría el torrente de frías aguas proveniente del Estany Alt de l'Escaleta, situado en la cota 2632 metros. Antes de llegar a este pequeño lago me alcanzó el sol, por lo que decidí que era un buen momento para desayunar. Allí noté el calorcillo reconfortante del sol de la mañana mientras dí cuenta de mi frugal desayuno. Me demoré en ese lugar encantado inventando nombres para las rocas que me rodeaban. La soledad hacía que todo lo que veía adquiriera en mi mente unas dimensiones distintas a la realidad. Todo me parecía enorme. Hasta el silencio parecía dominarlo todo. Tras esa parada seguí la subida y al poco rato ya pude divisar, lejana todavía, la cima del Tuc de Molieres.

viernes, octubre 06, 2006


TUC DE MOLIERES (3010 m.) 2/5
Continué subiendo absorto en mis pensamientos, remontando el curso del Riu de l'Escaleta y bordeando los pequeños lagos que reflejaban las montañas que me rodeaban. De pronto intuí la presencia de un ser vivo, y ahí estaba sobre un promontorio de granito observandome con cautela un rebeco solitario. La sorpresa fue mayúscula para ambos, quizás fue esa sorpresa la que me permitió sacar la cámara y fotografiarle. Seguí ascendiendo por la Balleta de l'Escaleta hasta alcanzar un paraje llamado Estanys de l'Escaleta. Me sentía maravillado y eufórico de que en pleno mes de Agosto no me hubiera cruzado con ningún humano mientras que, no muy lejos de aquí, en el Pico de Aneto se forman largas colas para atravesar el Puente de Mahoma. (Las dos personas que subieron conmigo en el autobús en Benasque parecían sorprendidas de que hubiera por esta zona otras montañas de 3000 metros además del Aneto....) Poco a poco fui dejando atrás y algo elevado el Coth des Aranesi paso existente para acceder al Estanhon des Pois y Artiga de Lin ya en zona aranesa.
TUC DE MOLIERES (3.010 m.) 1/5
Bellísima ascensión a una montaña de 3000 metros en los Pirineos efectuada el día 25 de Agosto de 2005.
Después de no poder ascender a este pico por el lado de la Ribagorça-Boca Sur del Túnel de Viella en Septiembre del año anterior, ya que me evacuaron en helicóptero del refugio metálico a causa de un accidente que sufrí, (aprovecho para agradecer a Pompiers dera Val d'Aran el trabajo que hacen, un saludo si leeis esto y tambien a dos montañeros de Madrid por su apoyo moral) llegué a Benás (Benasque) con la decisión de alcanzar la cima de esa montaña, el Tuc de Molieres o Mulleres de 3.010 metros de altitud. Para acceder a esta cumbre son necesarias entre 7 y 8 horas (ida y vuelta). En Benás fui a la Oficina de Turismo donde me informaron de los horarios de autobús para subir a La Besurta, lugar donde se acaba la carretera. En epoca estival está cerrada al paso de vehículos particulares y es preciso dejar el coche en el aparcamiento del Vado del Hospital. Tras una buena cena puse el despertador a las 04,00 ya que el autobús salía del pueblo a las 04,30. A esa hora tan temprana subímos 3 personas. En la parada del Vado del Hospital de Benás subieron 8 personas más. A eso de las 5,15 nos dejaron en La Besurta y allí todo el mundo se dirigió hacia el Refugio de La Renclusa, base de ascensiones al Aneto, Maladetas, Alba, etcétera. Me quedé solo y empecé a caminar con la ayuda de la luz frontal. No tuve ningún problema para seguir el camino porque está muy trillado, en verano pasan por allí miles de turistas que van a un sitio raro llamado Forau d'Aigualluts. Se trata de un lugar enigmático donde las aguas de los torrentes que bajan del Glaciar de Aneto, de Barrancs y el Riu de l'Escaleta desaparecen, tragadas por la tierra, para aparecer unos kilometros más lejos, en el Valle de Aran, en un lugar llamado Uelhs de Joéu. Pronto llegué a un llano donde vi las primeras luces del día, el Pla d'Aigualluts. Allí perdí el camino a causa de la cantidad de senderos que existen pero sabía que tenía que ir hacia el Valle de la Escaleta y dejar a mi derecha otro valle, el de Barrancs. Poco a poco iba despuntando el día. No hacía viento y no se veía ni una nube. A esa hora la temperatura hacía que la ascensión fuera agradable. Atravesé un torrente sin ningún problema y trepé por unas rocas fáciles hasta llegar a un segundo llano desde donde pude ver que el sol empezaba a iluminar las más altas montañas. Qué espectáculo, qué terrible y agradable visión de los glaciares suspendidos cambiando de color por momentos. Y así de pronto apareció ante mí la cumbre bicéfala de El Malh des Pois o Pico de la Forcanada de 2.872 metros de altitud. Me resulta dificil describir lo que sentí en aquel momento, es algo muy íntimo, muy mio. Lo primero que pensé fue: tengo que subir ahí arriba. Después me puse romántico e intenté recordar unos pensamientos de Alfred Tonellé: "Forcanada, hermosa novia mía, ¿por qué brillas tan serena y radiante a la luz de la mañana? Pareces más bella que nunca. ¿Te has reconciliado con tu seductor y le sonríes mirándole?".